
“¿Aluminio o PVC?” es la pregunta que más se responde en ferreterías y menos en estudios de arquitectura, donde la decisión debería tomarse antes, con criterios y no con precio de exhibidor. Vamos a la comparación sin humo.
Dónde gana el PVC
- Aislamiento térmico de fábrica: el perfil de PVC no conduce como el metal, así que en climas extremos y proyectos sensibles al confort, parte con ventaja térmica.
- Mantenimiento mínimo: no se pinta, no se oxida, se limpia y listo.
- Costo en vanos simples: en viviendas de bajo desempeño, el PVC suele ser la opción económica.
Dónde gana el aluminio
- Formatos y rigidez: para vanos grandes, fachadas, muros cortina y estructuras, el aluminio es otra liga. El PVC tiene un límite de luz y de carga; el aluminio sigue creciendo con secciones mayores.
- Diseño: secciones de baja visibilidad, paños amplios, acabados y colores: en diseño de fachada, el aluminio da más.
- Durabilidad y revalorización: una carpintería de aluminio bien especificada dura décadas y mantiene valor en el inmueble; además se recicla por completo.
- Adaptabilidad: una misma familia de sistemas cubre ventanas, puertas, mamparas y fachadas con el mismo lenguaje.
El caso intermedio: aluminio de alto desempeño
Muchos proyectos que “necesitan PVC por confort” terminan mejor con aluminio de alto desempeño (marco profundo + vidrio insulado), que alcanza el desempeño que se busca sin resignar formato ni diseño. Es el punto que más evaluamos en proyectos de fachada.
Cómo decidir en la práctica
- ¿El proyecto tiene vanos grandes o fachada de imagen? → Aluminio.
- ¿Es una vivienda sensible al confort con vanos simples? → Evaluar ambos: PVC estándar vs. aluminio de alto desempeño.
- ¿Hay estructura o carga involucrada? → Aluminio, sin discusión.
- ¿El mantenimiento y el costo inicial mandan? → PVC tiene su lugar.
La respuesta honesta: cada material gana en su terreno. Lo caro no es el material: es elegir el terreno equivocado.
¿Querés aplicar esto a tu proyecto?
Conversemos sobre tu caso: te ayudamos a elegir el sistema y el vidrio adecuados antes de licitar o comprar.
¿Lo llevamos a tu proyecto?
De la lectura a la especificación
Si esto aplica a lo que estás construyendo o remodelando, cuéntanos el caso: lo resolvemos con una asesoría técnica.


